Reventemos el Monopoly


Escrito por: Por rosa maría artal
Extraído de:  El Periscopio

He de hurgar por webs que no son de difusión masiva para encontrar datos de lo que está pasando en las cloacas del sistema, que, a la vez, son sus motores. Este domingo un centenar de personas murieron en Bangladesh en las manifestaciones para pedir un salario digno. Y no lo he visto acaparando titulares. A Sara Carbonero y Victoria de Suecia, sí.

A Bangladesh le llaman “la sastrería de occidente”.  Allí se cose para las grandes cadenas de ropa. El 40% del vestuario que venden las marcas españolas, por ejemplo, lo confeccionan en países donde no hay garantías de respeto a los derechos laborales, ni seguridad, ni higiene siquiera. En todo el mundo, cerca del 70% de las prendas que usamos se elaboran en paises en vías de desarrollo. Bangladesh ha de enfrentarse a la competencia por el trabajo basura, el que también hacen chinos, vietnamitas o indios. Y les han bajado sus miserables sueldos. Ahora cobran 15 euros al mes por jornadas de 18 horas, sin vacaciones. A los niños de entre 5 y 15 años aún les pagan menos: 10 euros. Al mes. La silenciada historia de sus protestas alcanza ya varios años.

En India, 55 millones de niños trabajan en la elaboración de la artesanía textil. En otros países como Pakistán ni se sabe. Las multinacionales de ropa deportiva han perfeccionado la estrategia y ahora hacen que los niños trabajen desde casa, nos cuenta Nueva Tribuna.

Inditex ha cerrado su fábrica de Bangladesh, pero H&M mantiene las suyas. El año pasado pagó de impuestos… 60 euros.

Cuando veo en Madrid, cada vez más en el centro, las exitosas tiendas de ropa a precio irrisorio, ya no puedo dejar de pensar en el dolor que han costado. Pero parece ser que quienes se dejan la vida cosiendo prefieren cobrar esos 15 euros al mes que no disponer de ellos.

Millones de miserables con dignidad para luchar y morir por sus derechos cimentan el sistema. Para que aumenten los beneficios de unos pocos y no sepan ya ni en qué gastar su sucio dinero. Ese “Monopoly” jugado en escenarios reales avanza implacable. Publica The Guardian que Grecia ya pone a la venta sus islas, como le recomendó Alemania, casualmente. Incluso Mykonos que le da buenos beneficios con el turismo. Los inversores, en su mayoría rusos y chinos, -dice el diario británico- se muestran interesados también por Rodas. El Gobierno griego ha protestado airadamente por la noticia, con curiosas matizaciones: algunas islas ya son de propiedad privada. De cualquier modo, la defensa de esos territorios costó sangre desde la más remota antigüedad. Y ahora se vende, o se alquila, “al capital”, cuyas víctimas son menos visibles, y menos aireadas.

Todo esto no sucede muy lejos. Cada vez está quedando el Monopoly en menos manos. Y su apisonadora extiende más sus tentáculos. La poderosa Alemania ya tiene adquirida buena parte de nuestras Islas Baleares, a cuenta de inversores privados. No digo más.

Definitivamente, la situación actual es descorazonadora. Pero no han de poder con nosotros. Hablaba estos días en España la prestigiosa intelectual Susan George de que son 9 millones de personas las que están al mando de la situación. Cabrían, dice, en el Gran París. Cerca de 7 mil millones ya de ciudadanos del mundo, padecen su codicia y la complacencia y cooperación de nuestras autoridades. Hay soluciones. Y están definidas: nacionalizar total o parcialmente los bancos que hayan requerido ayudas estatales, y arbitrar una tasa mínima para las transaciones financieras internacionales. La tasa Tobin que propugna ATTAC. Hay que reventar, pacíficamente, el “Monopoly” de la economía-casino.

Y, más que nada, unión y organización entre los ciudadanos. Casi ninguno de nuestros políticos, encandilados con “el sistema” lo va a hacer. Decir esto acarrea ciertos riesgos. Moratinos y Diego López Garrido estuvieron la semana en una reunión de la UE, en “Bruselas“, ya sabéis, en la que aprobaron vigilar a personas de ideas “radicales” como las que atacan su precioso “sistema“. Ése que alienta lo que ocurre en Bangladesh o en Grecia. Estoy convencida de una cosa: contra todos juntos, no podrían.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s